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Podcast - El Naufragio de la Realidad: el Sol junto a Neptuno

 ¿Te sentís pequeño en un mundo de guerras, pandemia y cambio climático? ¿Por qué existen las prácticas espirituales, las religiones que pareciera que nos abren los sentidos? ¿Necesitás evadirte de alguna manera cuando te abruman los problemas? 


Hoy hablaremos… del naufragio de la realidad: el Sol junto a Neptuno.

El 13 de marzo de 2022, el sol se conjuntó con Neptuno que ya está en Piscis

Pero veamos ¿qué simboliza Neptuno para la astrología? 

Es el planeta regente de Piscis. Simboliza a la espiritualidad, a la trascendencia, a la indefinición, a las emociones que nos hacen perdernos en la totalidad de las cosas… 

Bueno… Sería algo así como aquello que buscamos más allá de los sentidos, de este mundo, de nuestro cuerpo y de nuestra mente. Por eso se relaciona con las religiones, con la astrología misma, con las artes, en especial, con la música, con los antepasados, las pestes, la locura y todo aquello que no encaje en el sistema normado. Cuando Neptuno fue descubierto como planeta a mediados del siglo XIX, se lo asoció con el dios griego Poseidón, el dios de los mares, por el color azul profundo que posee. Poseidón ofrecía la belleza y la calma del océano, hacía crecer islas y llevaba la paz… pero, cuando se enojaba porque lo ignoraban, golpeaba con fuerza su tridente y provocaba terremotos, naufragios y hundimientos. 

¿Y cómo se relaciona astronómica y físicamente con su mitología?

Neptuno es lento en dar la vuelta al sol porque tarda unos 165 años y, sin embargo, es muy veloz en el giro sobre su propio eje, ya que un día dura solo 16 horas y 6 minutos. Además, el planeta fue descubierto en 1846, pero, sin embargo, se supo que Galileo, dos siglos antes, ya lo había reconocido aunque lo había confundido con una estrella.

Es el planeta que está latente en nuestras vidas. Cuando obtiene fuerza, provoca las más terribles tormentas. Como una nube que se arma y desarma, es el que nos permite conectarnos con la sensibilidad superior, la empatía, la espiritualidad, llenarnos de ilusiones y esperanza, tener una aguda intuición pero, también, nos puede arrastrar como un tsunami de emociones, incluso que tengamos dependencias y problemas psíquicos y emocionales.

¿Cómo nos influye en estos momentos?

Al conjuntarse al Sol que es, como vimos, nuestra identidad definida y consciente, Neptuno borra los límites de nuestro ego para llevarnos hacia un plano superior. Logramos una gran conexión con los problemas de los demás, con la capacidad de redención del pasado tan castigado por los sucesos mundiales y con un presente que nos da esperanza e ilusión. Nuestra capacidad de reconocer los compromisos que adoptamos, las acciones que llevamos a cabo, la información que recibimos, se tiñen de la nebulosa neptuniana, en vez de tener la claridad solar.

Cada vez que nuestra estrella principal transita un signo, durante unas horas, hay una luna que pasa por su opuesto. Esto es una Luna llena y, en este caso, la viviremos el 18 de marzo, en Virgo. 

Estamos en el final del año astrológico por lo que se manifestará la disolución pisciana, así como el poder de la empatía y la visión del sentido de todo lo que hemos transitado en estos tiempos. Sobre el año astral que iniciaremos, tendrán que escuchar el próximo capítulo.


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